domingo, 23 de enero de 2011

CUANDO LE PEDIMOS ALGO A DIOS

Cuando le pedimos algo a Dios, la respuesta no siempre es si, y hay una razón para ello:

Le pedí a Dios que me quitara el dolor. Dios dijo, NO. Yo no te lo debo quitar, si no tu lo tienes que dejar.

Le pedí a Dios que hiciera que mi niño paralítico fuera completamente sano. Dios dijo, NO. Su espíritu esta completo, su cuerpo es solo temporal.

Le pedí a Dios que me concediera paciencia. Dios dijo NO. La paciencia viene como resultado de las tribulaciones, no se concede, se gana.


Le pedí a Dios que me diera felicidad. Dios dijo, NO. Te doy bendiciones. Tu decides si quieres ser feliz.

Le pedí a Dios que me librara del sufrimiento. Dios dijo NO. Los sufrimientos te alejan de los afanes del mundo y te acercan a mi.

Le pedí a Dios que hiciera crecer mi espíritu. Dios dijo NO. Debes crecer por ti mismo, y yo te voy a podar para hacerte dar fruto.

Le pedí a Dios por todas las cosas que podría disfrutar en la vida. Dios dijo, NO. Te doy vida para que disfrutes de todas las cosas.

Le pedí a Dios que me ayudara a amar a otros, con el amor con que el me ama a mi. Dios me dijo... Ahhh, Finalmente estas empezando a entender.

No hay comentarios:

Publicar un comentario